19 julio 2012

Crítica: Valiente (Brave)












Desde el lanzamiento de Toy Story en 1995, Pixar ha hecho todo para ganar lo más alto de la reputación, así como la mayor de las expectativas. En los últimos 17 años hemos visto elaborar cuentos brillantes alrededor de las ratas de cocina, robots perdidos en el espacio, los peces frenéticos en busca de un niño y los superhéroes en problemas, pero los triunfos nos han llevado a anticipar más por el estudio que cualquier otra, que es una espada de doble filo.


Valiente, la nueva película de Pixar dirigida por Mark Andrews y Chapman Brenda, le falta algo de la chispa presentes en mayores proyectos del estudio, pero la película sigue siendo divertida, atractiva y emocionante, mientras que con una animación espectacular y un personaje principal fantástico.

Ambientada en la Escocia medieval, la historia sigue a la princesa Mérida, una joven mujer incorregible que quiere hacer otra cosa que solo montar a su caballo por el bosque y practicar con su arco y flecha, pero que se ve obligada por su madre, la reina Elinor a casarse con uno de los tres pretendientes de los reinos vecinos. Harta de las normas conservadoras de su madre, Mérida se expone en el desierto para poder encontrar una manera de cambiar su destino. Ella se encuentra con una vieja bruja, que se compromete a hacer lo que ella pide, pero después de una gran transformación, Mérida recibe más de lo que esperaba y debe pelear para evitar que su reino vaya a la guerra.


Visualmente, Valiente (Brave) es la cosa más grande que Pixar ha logrado. Andrews, Chapman y su equipo, en este proyecto con claridad lanzó el libro en un intento de crear algo vibrante y nuevo, y aunque la película nunca abandona esa cualidad intangible que nos recuerda que estamos viendo animación, Valiente (Brave) es la película más fotorrealista del estudio, la captura de los bosques y castillos escoceses. La sensación viva te pone justo detrás de la silla de montar con Mérida mientras se monta a través del bosque y lanza flechas en blancos que cuelgan en los árboles.


La increible escena de la pelicula es cuando la princesa Mérida ya crecida se revela y vemos el sorprendente pelo rojo rizado. En cada tiro de los folículos parecen tener una vida propia y se organizó muy bien, pero lo más importante nos dicen todo lo que necesita saber acerca de la princesa en un instante. Las voz de Mérida hace un gran trabajo para dar vida al personaje, proporcionando a la heroína una voz que es a la vez insolente y dulce y con un acento que resuena, pero nunca es difícil de entender. Como el primer personaje femenino principal de Pixar, era importante que Mérida dejara una profunda impresión en el público. Y tuvieron éxito.



En el corazón de la película es la eterna lucha entre madre e hija, pero el material es tratado de tal manera que se convierta fácil de identificarse emocionalmente. Sin revelar el giro en el centro de la historia, la mencionada "transformación importante" obliga a Elinor y Mérida en conjunto, y las dos no sólo son capaces de hacer alianza, sino tambien ver las cosas desde la perspectiva del otro. Las rampas de tensión desde maravillosamente en el inicio de la historia, como los conflictos de Mérida salvajismo con los valores tradicionales de la reina, y el fin es tan apasionado y lacrimógena, como cualquier otra película en el catálogo de Pixar. Pero, ¿qué impide que la película llegue a los niveles más altos? es una cierta chispa que introduce lo ordinario a lo extraordinario. Cuando el personaje principal de Wall-E se encontró en las estrellas entre los últimos vestigios del hombre; Remy de Ratatouille aterrizó en una de las grandes cocinas francesas del mundo, y Carl a viajado el mundo entero con su casa de globos, las aventuras de Mérida parecen más pequeñas y contienen más. La media hora se siente más como una película de Disney que una película de Pixar, no sólo con la princesa y la magia, que han sido el sello de Disney desde Blanca Nieves, sino con el humor ridículo y las sensibilidades que parecen ligeramente modificada de la norma de Pixar. Eso no es un insulto a Disney.

Valiente (Brave) no es la mejor película de Pixar, ni su peor momento, pero como todos los demás es mejor en un 95% de lo que solemos ver en los cines. La propia película sigue a un personaje que quiere su independencia y la oportunidad de demostrar sus fortalezas como persona. Y talvez asi es como se es felíz.

Una clásica historia de conflictos familiares, con momentos sumamente emocionantes que nos harán brincar de la butaca, además vemos aventuras ambientadas en escocia, pero el mensaje de Valiente (Brave) de una princesa y lograr lo que desea, nos deja satisfechos de haber visto sus aventuras.